top of page
Buscar

¿Comunicación des-organizacional?

  • manuelgarciapautor
  • 9 abr
  • 5 min de lectura

Manuel García Pacheco

Bibliotecólogo · Magíster en Dirección Estratégica




Resumen

La aceleración digital, el trabajo híbrido, la adopción de inteligencia artificial y la multiplicación de canales están tensionando la comunicación interna de las organizaciones, incluidas las bibliotecas académicas. Este artículo propone el concepto de “comunicación des-organizacional” para describir escenarios en los que la abundancia de mensajes no produce alineación, sino dispersión, ruido y pérdida de sentido compartido. A partir de datos recientes sobre compromiso laboral, bienestar, trabajo flexible y gobernanza de IA, se examina cómo este fenómeno puede afectar a las bibliotecas universitarias y cuáles son sus principales retos de gestión.


Palabras clave: comunicación organizacional; bibliotecas académicas; trabajo híbrido; liderazgo; cultura institucional; inteligencia artificial


Introducción

La transformación digital ha multiplicado los canales de comunicación organizacional, pero no necesariamente la claridad institucional. Correo, videollamadas, plataformas colaborativas, mensajería instantánea y sistemas automatizados incrementan el volumen de mensajes, aunque con frecuencia también producen sobrecarga y fragmentación. En organizaciones intensivas en conocimiento, como las bibliotecas académicas, esta paradoja resulta especialmente visible.


Gallup reportó en su State of the Global Workplace 2025 que el compromiso global cayó a 21% y que esa pérdida de energía organizacional costó a la economía mundial 438.000 millones de dólares en productividad durante 2024 (Gallup, 2025a). En Estados Unidos, el compromiso se ubicó en 31% en 2024, el nivel más bajo en una década (Gallup, 2025b).


Estos datos permiten pensar la comunicación no como un asunto accesorio, sino como infraestructura estratégica. En bibliotecas académicas, donde convergen funciones de servicio, docencia, apoyo a investigación, innovación tecnológica y gestión de equipos, una mala arquitectura comunicativa puede traducirse en ruido, desgaste y pérdida de coherencia. A ese fenómeno este artículo lo denomina comunicación des-organizacional.


Qué significa comunicación des-organizacional

La comunicación des-organizacional no es la ausencia de mensajes; es la presencia excesiva de mensajes sin una arquitectura común de sentido. Se informa mucho, pero se orienta poco. Se emiten lineamientos, pero no siempre se construye comprensión compartida. En tales contextos, los equipos reciben datos, instrucciones o novedades, pero no logran integrarlos en una visión clara del propósito organizacional.


Gallup subraya además que la caída del compromiso está fuertemente asociada al deterioro del compromiso de los gerentes, y recuerda que cerca de 70% del compromiso del equipo es atribuible al gerente. Esto indica que la comunicación no es solo flujo de información, sino función de liderazgo, traducción y coordinación (Gallup, 2025a).

Aplicado a bibliotecas académicas, el concepto ayuda a entender situaciones donde la organización adopta nuevas herramientas o redefine prioridades, pero no logra alinear a sus equipos en torno a expectativas, responsabilidades y sentido institucional.


Trabajo híbrido y fragmentación de la experiencia laboral

La expansión del trabajo híbrido añade complejidad a la comunicación. OCLC reportó que 44% de los encuestados en su estudio global espera más opciones de trabajo flexible para el personal bibliotecario en los próximos cinco a diez años (Connaway et al., 2023). Esto significa que la coordinación futura dependerá menos de la copresencia física y más de la calidad de la documentación, la claridad de acuerdos y la consistencia de los canales.


En bibliotecas académicas conviven funciones claramente presenciales con tareas técnicas y estratégicas que pueden desarrollarse en entornos híbridos. Si no se rediseñan rutinas de coordinación, estas diferencias pueden producir asimetrías de información, participación desigual en decisiones y distintos grados de pertenencia.


La comunicación des-organizacional aparece aquí cuando la flexibilidad no viene acompañada de nuevas formas de integración. Más canales, por sí solos, no resuelven los problemas de contexto compartido.


Compromiso, bienestar y claridad de expectativas

Los problemas comunicativos también se reflejan en bienestar y compromiso. Gallup muestra que el deterioro del compromiso global está asociado a estrés, agotamiento y menor energía de los equipos, con un impacto particularmente fuerte en quienes ocupan posiciones intermedias de liderazgo (Gallup, 2025a). En bibliotecas universitarias, donde el personal enfrenta simultáneamente atención al usuario, tareas técnicas, demandas de innovación y presión por demostrar valor, la falta de claridad puede convertirse rápidamente en sobrecarga difusa.


La comunicación des-organizacional no solo genera ineficiencia. Produce incertidumbre sobre prioridades, criterios y responsabilidades. En organizaciones del conocimiento, esa incertidumbre suele traducirse en duplicación de tareas, descoordinación entre áreas y menor calidad del servicio final.

Por ello, la calidad de la comunicación interna no es una cuestión estética. Afecta directamente la sostenibilidad de los equipos y la capacidad de la biblioteca para cumplir su misión.


IA sin marcos compartidos

La introducción de IA incrementa aún más la necesidad de coherencia comunicativa. UNESCO reportó en 2025 que casi dos tercios de las instituciones de educación superior ya tenían o estaban desarrollando lineamientos para el uso de IA, y que una de cada cuatro había enfrentado ya problemas éticos vinculados con estas herramientas, como dependencia excesiva, disputas de autoría y sesgos en investigación (UNESCO, 2025).


Si una biblioteca académica incorpora chatbots, sistemas de apoyo a la escritura, automatización de metadatos o herramientas analíticas sin reglas claras y sin procesos participativos, puede profundizar la confusión interna. La innovación tecnológica, en ausencia de comunicación estratégica, incrementa el ruido en lugar de producir claridad.


De ahí que la gobernanza de IA deba entenderse también como un problema comunicativo: exige acuerdos transversales, explicaciones consistentes, espacios de retroalimentación y decisiones comprensibles para todo el equipo.


Comunicación como infraestructura estratégica de biblioteca

La ampliación de la misión bibliotecaria hacia compromiso estudiantil, alfabetización en IA, ciencia abierta y experiencia de usuario demanda una comunicación más sólida. Clarivate mostró que las prioridades de las bibliotecas académicas son cada vez más transversales y menos restringidas a la gestión de recursos (Clarivate, 2025).


Esto obliga a pensar la comunicación como infraestructura estratégica: definición de prioridades, consistencia narrativa, documentación útil, liderazgo intermedio fuerte, mecanismos de escucha y coordinación entre áreas. La biblioteca que innova sin una arquitectura comunicativa clara corre el riesgo de desorganizarse a sí misma.


La comunicación organizacional del futuro deberá ser menos reactiva y más arquitectónica. No se trata de enviar más mensajes, sino de diseñar mejor el sentido que sostiene el trabajo colectivo.


Tendencias recientes y nuevos retos

Entre las tendencias recientes se observan trabajo flexible creciente, caída del compromiso laboral, presión por adoptar IA y redefinición de la misión bibliotecaria. Estos procesos se superponen y tensionan las formas tradicionales de coordinación. Además, la expansión de herramientas generativas y la velocidad del cambio tecnológico incrementan la necesidad de procesos participativos y seguridad psicológica para discutir errores, dudas y aprendizajes.


Los nuevos retos incluyen reducir la sobrecarga de canales, evitar duplicidad de instrucciones, fortalecer liderazgo intermedio, mejorar documentación de acuerdos, construir marcos participativos para políticas de IA y sostener culturas organizacionales que no sacrifiquen cohesión por velocidad. También será clave traducir las prioridades estratégicas a lenguaje operativo comprensible para todos los equipos.


La biblioteca académica tendrá que aprender a innovar sin perder inteligibilidad interna. Ese equilibrio será decisivo para su sostenibilidad institucional.


Conclusiones

La comunicación des-organizacional nombra un riesgo real: abundancia de mensajes y escasez de dirección compartida. En bibliotecas académicas, ese riesgo aumenta cuando la presión tecnológica y la ampliación de la misión institucional no se acompañan de liderazgo claro y arquitectura comunicativa.

Superarlo exige reconocer que la comunicación no es solo soporte administrativo, sino infraestructura central para sostener cohesión, confianza y capacidad de cambio. Una biblioteca que quiera seguir siendo relevante deberá aprender a organizar su comunicación con el mismo rigor con que organiza la información.


Referencias

Clarivate. (2025). Pulse of the Library 2025. Clarivate.

Connaway, L. S., Cantrell, J., Gallagher, P., Langa, L. A., & Rodriques, C. (2023). Redefining the library experience: Findings from the 2023 OCLC Global Council Survey. OCLC Research. https://doi.org/10.25333/nzn0-xx63

Gallup. (2025a). State of the Global Workplace 2025. Gallup.

Gallup. (2025b). U.S. employee engagement sinks to 10-year low. Gallup.

UNESCO. (2025). UNESCO survey: Two-thirds of higher education institutions have or are developing guidance on AI use. UNESCO.

 
 
 

Comentarios


© 2026 by MGP

bottom of page